Volviendo a Forks: sobre machitos y por qué Jacob siempre fue un problema

15.3.20


Cuando comencé a releer Luna Nueva sabía que no iba a ser tan fácil como con Crepúsculo: incluso en su momento, hace más de diez años, lo odié con toda mi alma, y, aunque ahora lo leí con otros ojos y otra mente, pasó algo muy parecido. No solo porque me dio war flashbacks de mi relación con mis exs, sino porque, si hay algo que no voy a ser jamás, es team Jacob.

Luna Nueva empieza como ya sabemos que empieza: cumpleaños de Bella, sangre, Jasper se vuelve loco, Edward deja a Bella porque no quiere ser un peligro para ella pero mintiéndole y diciendo básicamente que nunca la quiso, bla, bla, bla. Les Cullen se mudan de la ciudad, Bella se sume en una depresión gigante y vive en automático cuando se empieza a juntar con el tercero en discordia: Jacob. Que, by the way, es un hombre lobo.

Fin del mini resumen sin spoilers grandes hecho con esmero por Flor.

Esta es la Bella que yo recordaba, que, como mencioné en el post anterior, se me hacía pasiva, vacía, cuya único objetivo es Edward (en términos generales, pero acá, más específicamente, su voz). Esta, creo, es la Bella que nos queda a todes de recuerdo, porque es la que sedimenta la Bella de los siguientes libros y la de las pelis: está dispuesta a dar su vida, literalmente, por Edward. Sin importar lo que le pase ella, importándole al pasar lo que le pase a su familia y/o amigues, apenas importándole qué les pase a les Cullen. Ella quiere a Edward para toda la eternidad, y no le importa en lo absoluto lo que se interponga entre ella y ese objetivo.

Es, quizás, un libro difícil para analizar desde lo personal. Como dije anteriormente, para mí esta saga fue formativa y la que determinó muchos de mis vínculos a corto y largo plazo, tanto románticos como amistosos como meramente sociales. Tuve Edwards en mi vida y también muches Jacobs, e incluso, y le sumo un quizás, recién este año estoy empezando a alejarme de algunes que me quedaron ahí, dando vueltas, después de tanto tiempo.

Es duro porque yo pasé por el estado en el que está Bella el primer 25% del libro durante algunos años, durante y post la secundaria y hasta hace no mucho. No se dio ni de parecida la situación en la que Edward se aleja (spoiler: me fui yo), pero me costó seis años salir de esos pensamientos que él le dice para que ella crea sus mentiras: sos una distracción, pensé que te amaba pero en realidad no, ¿realmente pensaste que lo que te decía era verdad?

Creo que Luna Nueva hace un excelente trabajo en describir los meses/años después de que se termine una relación tóxica y dañina, aunque no sea ese el objetivo ni de casualidad. Aún cuando Meyer no se diera cuenta de las cosas que reproducía en su escritura, aún cuando ni en pedo hubiese tildado a la relación de Edward y Bella como tóxica, creo que en lo más profundo de su ser sabía cómo representarla, sea por experiencia propia o porque vio muchas pelis de los 90-00s. Sea como sea, me parece increíble cómo está hecho, y más que nada en la película.

Esta escena en particular de la película me parece increíble. Porque es así como te sentís: ves que la vida de la gente sigue (en su caso desde una ventana, en el mío desde la pantalla de la computadora), ves cómo va pasando el tiempo, las fotos con amigues desaparecen porque ya no les hablás y vos no tenés fuerza para cambiar algo de tu entorno (léase su habitación, cuyo único cambio es la desaparición de las fotos). 

Obviamente el objetivo del libro es instalar definitivamente el triángulo amoroso, tener una excusa para que Bella sea transformada en el futuro (O NO ah re metía misterio) y darle a Edward la excusa de por qué no puede separarse de Bella aún cuando en muchos momentos la ponga en peligro. Es un libro al pedo, dije, y lo repito, o al menos una gran parte de él lo es. Al odiar a Jacob, gran parte de estas páginas lo único que me produjeron fueron ganas de MORIR.

Bella es una soreta porque se aprovecha de Jacob para, básicamente, no matarse, pero Jacob es un mal amigo y hasta una mala persona, diría yo. Todo el tiempo está tirando de la soga y corriendo los límites que Bella le impone con respecto a lo que siente. Ella incluso piensa varias veces en el libro por qué no darle una oportunidad, ya que, si ella iba a ser infeliz toda la vida por la falta de Edward, por qué no darle un poquitito de felicidad a él.

Y esos límites que Jacob empuja son los límites que esta relectura me hace correr un poco a mí. Porque yo fui la Jacob de alguien (alguien con quien no me relaciono desde los 15, más o menos, un ex mejor amigo que mejor perderlo que encontrarlo, que resultó ser un maltratador y, según me llegó, un golpeador), que, a pesar de que haya resultado un ser nefasto, en su momento no lo parecía. Yo tuve que replantearme mi lugar como mejor amiga de esa persona durante esta relectura, ese lugar inocente de mejor amistad pero, a su vez, sabiendo que la otra persona sabe qué es lo que sentís, y poniéndole en un lugar súper incómodo.

Siempre dije que, en el caso de dedicarme a los libros, como pretendo hacer, quisiera enfocarme en la literatura infantil pero, sobre todo, en la juvenil, porque es, en mi opinión, el reflejo más inmediato de los cambios que se van dando en las sociedades. Esta saga (como formativa y las que vinieron mucho después) es un claro ejemplo de cómo nuestra generación se va replanteando los vínculos y a les otres. Juzgamos más que les adultes, pero con parámetros más empáticos y mucho menos individualistas. Y creo que, de a poco, lo vamos formando.

Pero no por eso hay que olvidarse de cómo esas pequeñas cosas nos hicieron quienes somos hoy. La mujer sosa y pasiva porque así era Bella, el amigo tóxico que constantemente está desafiando los límites de su amistad con alguien que le gusta, el hombre joven que está convencido que sin importar lo que haga cuando vuelva Bella va a estar ahí, esperando por él, recibiéndolo de brazos abiertos y creyendo que todas las forradas que se mandó fue por incomprendido, porque no se deja amar, porque solo quiere protegerme de sí mismo.

Me es imposible hacer una reseña en términos más objetivos. Primero porque, como ya dije, la escritura es básica, el plot en sí es bastante flojo, los personajes siguen siendo bastante cuadrados y no hay mucho para destacar. Segundo porque, de nuevo, como ya dije, fue una lectura formativa en mi caso y me es imposible no ver esas pequeñas cosas que identifico en mi accionar, sobre todo de adolescente, y cómo eso repercutió en mi vida.

Lo increíble es que me falten dos entradas de esta saga de Volviendo a Forks y yo ya sepa de qué se va a tratar la última: algo sobre Amanecer, que aún no sé bien de qué va a tratar porque del libro solo me acuerdo de lo que está en las últimas dos películas, pero bastante sobre la gran disculpa que le debemos a Stephenie Meyer como lectores. Tenemos una deuda enorme con ella que no creo que tengamos con otres autores, y menos de juvenil, y tampoco creo que la podamos saldar alguna vez.

Yo, por mi parte, voy a intentarlo. Releer la saga como adulta, comunicadora y escritora (publicada 🤪🤪🤪) hace que hoy entienda mucho de lo que pasó en los últimos diez años con ella y su literatura, e hizo que me amigue con la saga.

Yo fui parte del problema, a pesar de haber sido fan de Crepúsculo. Muches de nosotres fuimos parte del problema. Veremos si al menos un poquito de eso puede arreglarse con cuatro entradas y apenas más.

Seis libros que todas las feminidades deberíamos leer

8.3.20

Hoy es el Día Internacional de la Mujer, y todes sabemos que no hay ni habrá "feliz día" hasta que tengamos igualdad de derechos en comparación con los hombres, hasta que dejemos de desaparecer, hasta que dejen de matarnos. Nunca hubo feliz día, aunque hasta hace no mucho se seguía diciendo y muches aún hoy lo dicen, y siempre hubo lucha para conquistar derechos que nos fueron negados a lo largo de la historia.

Por eso, hoy propongo seis títulos de libros que todas las feminidades (en realidad todes, pero principalmente nosotres, mujeres y feminidades, que somos aquello a lo que el patriarcado y sus Raúles aman oprimir) que, creo yo, comienzan a formar e incluso ya forman parte de nuestro cotidiano.

Acá van tres libros de literatura juvenil, uno de literatura "adulta" (🙄) y dos de no ficción para adentrarse en las problemáticas de las feminidades, en la lucha por nuestros derechos y en el feminismo.

Unpregnant, de Jenni Gendriks y Ted Caplan (Puck, 2019). Este es un libro que leí primero como ARC, y que, luego de publicado en Argentina, releí en español. Es un libro sobre un embarazo no deseado (y me atrevería a decir forzado), el derecho a un aborto, un roadtrip de fin de semana y una amistad muy sorora en búsqueda de justicia y un futuro mejor. ¿Por qué leerlo? Porque es necesario que entendamos por qué el aborto es un derecho a conquistar. Jamás forzaría a les lectores de este blog a pensar como yo si no lo hacen, pero sí creo que todes deberíamos tener las mismas herramientas a mano, cosa de elegir lo que creamos que es lo correcto. No tenés que estar a favor del aborto para entender que una feminidad de clase baja no tiene las mismas facilidades que una feminidad de clase alta para hacerse un aborto. ¿El aborto está bien o mal? No importa. No nos incumbe. Las realidades de cada une son muy distintas, las razones variadas, pero el acceso a un aborto seguro no es el mismo para todes. Y Unpregnant nos muestra eso.

Moxie, de Jennifer Mathieu (VRYA, 2018). Este es un libro que yo definiría más middle grade que juvenil, pero para el poco catálogo feminista que tenemos a nuestra disposición (y sobre todo aquellas personas que no leen en otros idiomas, principalmente inglés), está perfecto. En la escuela de Vivian los hombres son los favoritos de las autoridades: el "los chicos siempre serán chicos" es la frase, los equipos masculinos de deporte se llevan todo el presupuesto y el código de vestimenta es altamente sexista. Pero llega un punto en el que Vivian dice basta, y tras el anonimato del zine feminista Moxie, comienza a generar una revolución feminista dentro de su escuela y a compartir un sentimiento de sororidad con sus compañeras. ¿Por qué leerlo? Moxie es el libro que a mí me hubiese gustado leer de joven, comenzando la adolescencia. Me hubiera gustado comenzar a formarme como feminista en ese entonces, o, como mínimo, no haber crecido con el reto de "los chicos siempre serán chicos" en mi inconsciente cuando estaba por enfrentarme con algún compañero, sabiendo que, de llegar a mayores, el hombre tendría la razón. Me hubiese gustado que lo hubiera leído mi compañera a la que le hacían bullying por una característica física, a quien solamente yo defendía (y éramos 28 alumnes en mi salón, eh). Me hubiese gustado saber que mis compañeras no eran mis enemigas o competidoras, sino personas con las que me tendría que haber hermanado. Lo que me alegra es que las juventudes, con libros como Moxie, van a poder crecer en un ambiente menos machista y más sororo.

Los siete maridos de Evelyn Hugo, de Taylor Jenkins Reid (Umbriel, 2020). Este libro sale dentro de muy, muy poquito en nuestro país, y creo que es una joya de la literatura contemporánea. Es literatura "adulta", pero creo que es disfrutable en todas las edades, y sobre todo a partir de los 16 años. Evelyn Hugo es famosísima, conocida por su larga carrera en el cine estadounidense, y llama a una periodista bastante desconocida para que escriba su biografía. Allí no solo hablará de lo que le importa a la gente (cómo, por qué y cuándo estuvo con sus siete maridos y sus seis divorcios), sino que por primera vez hablará de una vida atravesada por el machismo, inclusive el de ella misma, situaciones de abuso, de violencia y cómo descubrió el verdadero amor. ¿Por qué leerlo? Porque Evelyn Hugo es maravillosa. Al principio, sinceramente, me pareció una vieja medio de mierda, malhumorada, maltratadora. Pero a medida que va contando su vida vas entendiendo el porqué de muchas cosas, vas identificando tus propias actitudes machistas, vas entendiendo por qué lado va el verdadero amor. No puedo decir mucho sin spoilear los increíbles plot twists que tiene, pero es, sin duda, una lectura feminista imperdible, y sobre todo si estás comenzando a leer literatura "adulta".

Sadie, de Courtney Summers (VRYA, 2019). Leí un ARC de Sadie hace ya un año o dos, y me revolvió las tripas y el corazón las cosas que iban pasando: las reconocía en las noticias, en las redes sociales, en mi propio círculo. Reconocí a la Sadie que desaparecen luego de que su hermanita apareciera asesinada no muy lejos de su casa. Reconocí al femicidio, el dolor y la desesperación de esa abuela que perdió a una nieta, no sabe dónde está la otra y cuya hija está perdida en la droga. ¿Por qué leerlo? Porque Sadie es real. Prendés la tele, hacés zapping y encontrás a muchas Sadies, y ni hablar si sos active en las redes sociales, donde las denuncias y los escraches a violadores y femicidas son muchas más que las que cubren los medios. Además, el 50% de Sadie está escrito como guión, ya que el narrador principal es un periodista que trata el caso en su podcast. Porque, aunque yo intente ver la menor cantidad de noticias posibles, las feminidades siempre tenemos que saber qué hay detrás de la puerta y qué nos espera en este mundo patriarcal y cruel.

Alzamos la voz, de Fabiana Scherer (Indicios, 2019). Los últimos dos son libros de no ficción, y Fabi Scherer, periodista de La Nación e impulsora de la literatura juvenil en ese medio, nos abre las puertas para debatir y discutir el feminismo en su libro. En mi reseña en Goodreads van a encontrar mayores detalles, pero está buenísimo que aún no sabés mucho de qué se trata el feminismo e, incluso, si ya estás metide, podés encontrar cosas que no sabías o que te generan ganas de investigar, como me pasó a mí. ¿Por qué leerlo? Porque es realmente un libro que abre puertas: desde (y principalmente) el movimiento en Argentina y Latinoamérica hasta de qué hablamos cuando hablamos de feminismo, de su historia, de sus exponentes. De por qué una de las banderas más visibles es el aborto legal, seguro y gratuito, y por qué es tan importante que la juventud feminizada se empodere, qué lugar ocupan los hombres, qué podemos hacer para acompañar de forma sorora a nuestros pares. Si aún no estás del todo convencide, chusmeá estas historias destacadas de un Q&A que Fabi hizo hace poquito.

Que la ciencia te acompañe (a luchar por tus derechos), de Agostina Mileo (Debate, 2018). El último libro de la lista y otro de no ficción. Agos es la Barbie Científica, divulgadora científica y comunicadora, muy joven, muy feminista. Leí el libro para entrevistarla en el Centro Cultural Recoleta el año pasado, y me pareció fantástico para alguien que tiene cero conocimiento de ciencia en términos generales, y más específicamente relacionados a la salud. ¿Por qué leerlo? Porque es necesario conocer esos derechos conquistados y a conquistar. ¿Sabían, por ejemplo, que las mujeres muchas veces son mal diagnosticadas porque la investigación de síntomas/enfermedades/síndromes/etcétera suele hacerse basada en hombres y no siempre se dan de la misma forma en cuerpos "de hombre" y "de mujer"? Agostina nos pone en contexto con un montón de problemáticas, principalmente relacionadas a la salud, de la que muches de nosotres no tenemos ni idea. Y yo no la tenía, pero gracias a su libro y a medios como EconomíaFemini(s)ta, del que ella forma parte, puedo comenzar a entender ciertas problemáticas relacionadas a la ciencia a las que, de otra forma, no hubiese podido acceder.

Volviendo a Forks: diez años después

29.2.20


Releer Crepúsculo más de ocho años después nació como una joda y quedó: había visto las pelis de fondo mientras trabajaba para tener un sonido ambiente, pero terminé trabajando de madrugada porque usé toda mi tarde viendo las cinco películas de un tirón.

Vengo con un parón lector de hace más de un año y solo Harry Potter, saga que amo pero que jamás leí (hasta ahora), es lo único que me sacó de esa meseta. Pero, al haber llegado al último y leyendo el séptimo libro, me atacó la nostalgia y voy mucho más lento porque no lo quiero terminar. Estoy segurísima de que cuando la termine voy a releerla en inglés, porque es algo que siempre quise, pero aún así esa sensación de nido literario vacío (¿?) no se quita.

Necesitaba otra cosa para ir leyendo a la par y así que no se gaste tan rápido el último título, así que, básicamente, la idea de releer Crepúsculo nació así: de la pésima idea de reírme de un libro que recordaba horrible, cuya primera película siempre me gustó pues su presupuesto era de veinte patacones y dos caramelos masticables de banana. 

Además, algo jugaba a mi favor: no recordaba casi nada de Crepúsculo en adelante. Si bien creí recordar más del primer libro (spoiler alert: no me acordaba casi nada), del resto recuerdo poco y nada, y del cuarto sé que tardé más de seis meses en leerlo, porque me pareció pésimo. Así que entre eso y las ganas de burlarme, leer Crepúsculo nació un lunes a la noche, tirada en la cama y con insomnio.

Para mi sorpresa, me terminó arrastrando en un remolino de nostalgia que me hizo rememorar mi mejor época de lectora, en la que todo me fascinaba y me era totalmente nuevo. Y una época bastante al pedo, digámoslo todo: fue mucho antes de que tuviera Goodreads, pero en esos momentos llegaba a un promedio de 70 o 75 libros al año. No tenía mucho que hacer, mi hobby era la lectura y unos años después tuve un blog literario al que alimentar con contenido. Era la combinación perfecta.

Doy por sentado que todes leímos Crepúsculo, como mínimo el primero, o sabemos de qué se trata. No voy a marcar los spoilers porque tuvimos quince años para leer esta obra maestra (¿?), así que bancá los trapos o leé el primer libro a la par.

Está más que claro que Crepúsculo no es ninguna obra maestra desde ningún punto de vista y que lo de la anterior oración era en joda. Meyer escribe pésimo, el desarrollo de los personajes es nulo, la trama en sí es unidimensional... incluso en La Huésped, si no recuerdo mal, le falta absolutamente todo lo mismo que en esta saga. Y también le falta motivación, porque hace más de diez años dejó una saga sin terminar (la de La Huésped) y un libro desde la perspectiva de Edward sin escribir (léase Midnight Sun) (pero sacando Vida y muerte, porque no es ninguna boba), sin motivo aparente. Una amigaza con sus fans y lectores, la verdad. Más que una amiga, una bro.

Hay algo de todo esto, de todas formas, que, como dije en Twitter, hizo que Meyer pueda vender millones de copias en mil idiomas diferentes y así dejar a la mitad títulos y sagas que tenía planeadas chupándole todo tres pepinos. Es decir, ni Stephen King, ni Suzanne Collins, ni ningún autor en esta escala de fama se atrevió a tanto. ¿Qué es? De nuevo, como dije en Twitter: cosa de Mandinga. Otra no se me ocurre.

Lo que hoy puedo decir que tiene, ya lo dije: para mí es la nostalgia. Digo, tenés a una piba de casi 25 años escribiendo una especie de reseña en su blog, el cual está cuasi abandonado hace más de un año, sobre un libro que salió hace quince años y que ella leyó hace poco más de diez: algo tiene que haber.

Para cuando leí este libro, mitad prestado, mitad pirateado pues lo leí mucho antes de siquiera empezar el blog y tener idea de qué significaba el pirateo para la industria, no había leído mucho, y muchísimo menos juvenil. Todo era nuevo, todo era fantástico, de todo tenía un poquitito que aprender. Los primeros libros juveniles y, sobre todo, aquellos que leí luego de elegirlos especialmente en la librería, sin otra información que la sinopsis del libro pues #niñesnonativesdeinternet (y así me fue, leyendo sagas desordenadas), tienen un lugar muy importante en mi corazón, y Crepúsculo es uno de ellos.

Pero lo malo es que Crepúsculo fue, tanto para mí como para muches otres, un libro formativo: lo que leemos en la infancia pero sobre todo, creo yo, en la adolescencia, es increíblemente formativo y nos va dejando pequeñas marcas de qué es lo que deseamos para nuestra vida y aquello que rechazamos, el bien y el mal, estereotipos, prejuicios y mensajes. Muchas veces he contado que he tenido vínculos románticos de mierda y sobre todo de adolescente (y muy recientemente un poquitito también), y mucha de esa carga la pongo en libros como este. Los tuve porque era una chica propensa a cruzarme y encariñarme con estas personas que me hacían mal, pero también los tuve por Crepúsculo, por la saga de Jude, por muchos otros títulos cuyos vínculos no necesariamente románticos eran abusivos y violentos, en lo físico o, y como en mi caso, en lo emocional.

Por supuesto, como digo, no fue lo único y ni siquiera diría lo principal, pero estar esperando a un Edward que me salvara fue en gran parte razón por la que durante toda mi adolescencia me sentí un ser pasivo, recluido, callado. Yo era una nena muy alegre, ruidosa, con muches amigues y que se divertía en todo momento hasta que la sociedad me dijo que algún día iba a tener toda la atención de los chicos y que eso era lo importante en la vida, y los libros (y otros productos culturales) me dijeron que las chicas que atraían a los chicos son las Bella Swan, las Lucy Larson, aquellas jóvenes sosas y pasivas, cuyos amigos son hombres porque las mujeres son chusmas, histéricas, arpías, y mi personalidad se fue adaptando a ellas. Yo era una nena feliz, extrovertida y confiada hasta que los productos culturales me dijeron que las chicas que atraían a los chicos eran las flacas, depiladas, chiquitas, por lo que comencé a cubrir mi cuerpo, muy grande para mi edad hasta que dejé de crecer como a los 13, e intenté hacerme lo más invisible posible. Yo era una persona con mucho poder de decisión y alma de líder, hasta que los productos culturales me dijeron que Edward es el que toma las decisiones por más que a Bella no le gusten, que ella se tiene que comportar porque él va a estar vigilando (cita casi textual del libro), que él decide qué va a hacer ella cuando no está del todo segura donde está, y mi ex novio de la adolescencia hizo de mí una persona callada, tímida, siempre dudosa. 

(Y después vinieron las Katniss Everdeen, las Cinder y, hace muy, muy poquito, las Vivian Carter, y estoy escribiendo esto siendo feliz, grande, desafiando los términos heteropatriarcales y pudiendo identificar las cosas terribles que leí de adolescente).

También esta relectura trajo cosas buenas: Bella no me parece tan pasiva como la recordaba, por ejemplo. De vez en cuando se planta y, aunque sea por cuestiones caprichosas o yo no comparta sus decisiones a medida que voy leyendo, exige cosas que quiere, desea o de las que simplemente tiene ganas. Stephenie Meyer hace un pésimo trabajo en términos generales, en todo sentido, pero quizás también ella fue formada por ciertos productos culturales que le hicieron creer que Bella era el arquetipo ideal, y que un Edward era lo que ese arquetipo necesitaba.

Edward, un hombre que le quiere hacer creer que está loca (en su momento entendible porque intentaba proteger a su familia, hoy entendido como gaslighting), un hombre que todo el tiempo va y viene diciéndole que no tendría que acercarse a él porque es peligroso, pero que al segundo le dice que la espera al otro día en la cafetería para almorzar juntos.

Edward, un hombre que, con la excusa de tener curiosidad por no poder leerle la mente, invade su espacio (emocional y físico) todo el tiempo, que la vigila, que la sigue, que la ve dormir (!!!) y escucha las conversaciones que tiene con sus amigues. Porque esas cosas no hay que pasarlas por al lado: literalmente en una escena él escucha lo que habla con Jessica (lo que hay para hablar de misoginia en este libro, mamytahhhhhh) y es la única vez que Bella se enoja por pasarse de la raya, porque esa era una conversación personal.

Pero Edward no es el único problema, y quiero pasar de largo el clarísimo Mary Sue de este libro. El problema es que la Meyer del 2005 (no sé la actual porque al parecer MURIÓ no, mentira, no murió as far as I know, pero ya saben que casi no existe) era increíblemente misógina y machista. Los únicos tres personajes importantes femeninos por fuera de Bella son Jessica, Angela y Alice.

Jessica tiene por descripción la compañera chusma: no la soporta, solo habla con ella para sacarle información de Edward (y por soledad, como veremos en Luna Nueva), y Bella es su competidora directa por la atención de Mike. Angela le cae bien porque es tímida y callada, y no la molesta mucho, pero ella también es su competidora directa por la atención de Eric (en la peli) y de Ben (en el libro). Alice, por último, es piola y divina y todes la amamos, pero es muy femenina, hermosa (como tode vampire en esta saga) y no hay competencia alguna porque ella tiene a Jasper y Bella a Edward, estamos joya.

(También se menciona a una tal Lauren un par de veces durante el libro (¿?) que es la rubia forra de todo producto cultural yanqui y, ADIVINARON, la competidora directa por la atención de Tyler).

Quiero que esta serie de posteos sea lo menos ensayo posible, pero me es inevitable: no solo por cómo y lo que estuve escribiendo este año y pico en el que básicamente no escribí reseñas, sino porque quiero ser lo menos juzgadora al momento de releer un libro que se editó originalmente en el 2005. 

Leo un libro de esa época con los ojos de ahora no para castigarlo, porque no me parece justo ni cuerdo, pero sí lo hago por las Florencias (y Agustinas, y Sofías, y Martinas y Eugenias y Marías) adolescentes que, por curiosidad, se encuentran con este u otros libros que fueron sacados para nuestra camada lectora. Quiero que les jóvenes, y sobre todo las feminidades jóvenes, lean lo que quieran, pero siempre con consciencia y con una mente ágil, reflexiva, que puedan dar cuenta de estas cosas y disfrutar (u odiar) un producto cultural sin que necesariamente impacte negativamente en su vida. Quiero que les xadres dejen a sus hijes leer lo que elles quieran o les caiga en las manos, pero sabiendo a qué se enfrentan como xadres, como adultes siendo, quizás, la única y mucha o poca referencia que tengan las juventudes cercanas a elles. Quiero que esto sirva a la gente que se cruce con este posteo y los que vendrán, para dejar de decir que la literatura juvenil es mierda y basura y que les jóvenes solo leemos porquería, porque de todo se puede sacar algo constructivo y nuestras juventudes ya no son ni tontas, ni dormidas, ni idiotas. Estoy segura, me atrevería a decir, que nunca lo fuimos.

Releer Crepúsculo fue una experiencia sanadora #JoséMaríaDomínguez. Me permitió no solo reconciliarme con una de las lecturas formadoras de la adolescencia, sino con mi yo joven que permitió que los Edwards y los Jacobs fuesen el objetivo romántico al que apuntar (e ignorando como la boba y reprimida que fui mis sentimientos por Alice, el primer personaje femenino que me hizo sentir algo por ella). 

Creo e incluso confío en que este viaje de vuelta a Forks va a traer muchas cosas interesantes dentro y fuera de hilos de Twitter. Vamos a ver si me banco la lluvia constante. 

Sorteo: Juntos a la Medianoche

31.8.18


Hola mis queridísimes, ¿cómo están? ¿Con frío? ¿A dónde se fueron esos lindos grados que nos anticipaban la primavera?

Hoy les traigo junto a otres BBBs que amo un sorteazo de una novedad de septiembre de VRYA: Juntos a la medianoche. Si no lo conocen pueden hacerlo haciendo click acá (y, ya que estamos, lo agregan a sus TBR).

Bases y condiciones
  • El sorteo es nacional (solo para Argentina)
  • Válido del 31/08 al 30/09.
  • Habrá 4 ganadores. Cada une se llevará un ejemplar respectivamente de "Juntos a medianoche" de Jennifer Castle.
  • Para participar completá los puntos obligatorios que te indicará el Rafflecopter. Los otros son opcionales y servirán para tener más chances de ganar. Si algún punto obligatorio no se cumple se descalificará a la persona, y si hay alguna equivocación en algún opcional se contará como nulo.
  • Les ganadores de CABA o Gran Buenos Aires deberán retirar su premio por la Editorial, sin excepción. En caso de ser del interior el premio será enviado por correo, y ni los blogs organizadores ni la editorial (VRYA) se harán responsables en caso de extravío o daños que el libro pueda sufrir durante su envío. 
  • Les ganadores serán anunciades mediante Twitter, Instagram y/o en la misma entrada del Blog. Tendrán 48hs para reclamar el premio enviando un mensaje privado en redes sociales o un correo al mail de contacto de los blogs. Transcurrido ese plazo, se volverán a sortear los ejemplares no reclamados.


⭐️ May the odds be ever in your favor ⭐️

¡Q&A con Jennifer Mathieu, autora de Moxie!

23.8.18


¡Hola a todes les lectores del blog! ¿Cómo dicen que le andan? ¿Volvieron a clases? ¿Se tomaron un par de días de la oficina y están tomando esto con un cafecito, tirades al solcito invernal?

Hoy les traigo la segunda parte del Q&A con Jennifer Mathieu, autora de Moxie (pueden encontrar la primera parte en el blog de Mica). Es súper tierna, divertida y ocurrente, ¡así que no se pierdan sus respuestas sobre el libro, el feminismo y más!

Sorteo #LCHeartless

4.8.18


¡Hola a todes y bienvenidos al post de la #LCHeartless! ¿Cómo están?

Ay, ya sé que nadie lee esto, pero a mí me encanta charlar con ustedes. Además de decirles que les quiero mucho, les quiero contar que con Alvin estamos organizando una lectura conjunta de Heartless, ya que viene Marissa y no lo habíamos leído, la cual ya habíamos anunciado en Twitter y empezó el 1° de agosto. Termina el 15, el día en el que llega esta increíble autora, y para festejar decidimos sortear junto a VRYA dos ejemplares de Hartless para dos afortunades ganadores 🙆‍♀️

¿Qué tienen que hacer? Leer las bases de acá abajo y completar el Raffle, como siempre. Si no leen las bases van a quedar descalificades, no se olviden 💖
  • El sorteo es para Argentina.
  • Válido hasta el 15/8 inclusive.
  • Los blogs organizadores de la lectura conjunta y el sorteo somos Alvin Books y yo.
  • Habrá dos ganadores, y cada une se llevará un ejemplar de “Heartless”.
  • En caso de que le ganadore sea de GBA o Capital Federal el premio tendrá que ser retirado por la editorial, sin excepción.
  • En el caso de que algún premio deba ser enviado, tanto los blogs como la editorial no se hacen responsables por pérdidas, daños u extravíos del mismo una vez enviado.
  • Para participar es necesario completar los puntos obligatorios del Rafflecopter. En caso de que le ganadore no cumpla los puntos obligatorios será descalificado
  • Los puntos extras son opcionales, pero te dan más oportunidades de ganar

⭐️ May the odds be ever in your favor ⭐️

TBR Booktube-A-Thon 2018

28.7.18


Hola a todes les que están leyendo 💖 después de bastante tiempo inactiva because #últimocuatrimestre, Plausible intenta volver al juego y seguir leyendo como siempre. Tengo reseñas a medio escribir, tengo cosas a medio leer, pero también tengo muchísimas ganas de volver a la normalidad.

¿Y qué mejor que arrancar con una maratón que me va a obligar a bajar mi TBRs y a leer como posesa?

¡Bienvenides a mi TBR del Booktube-A-Thon 2018!